Nos cansamos de ver proyectos empezar a ciegas.
Venimos de la agencia y del freelance, y siempre tropezábamos con lo mismo: proyectos que arrancaban sin un brief claro. Dolta nace de ahí.

El brief roto que todos hemos sufrido.
El formulario que el cliente no rellena. El documento que se queda a medias. El «ahora te lo paso» que no llega nunca. Y, al final, el creativo adivinando lo que el cliente no supo explicar, y pagando gratis esa adivinación en la tercera revisión.
No es culpa del cliente. Es que la herramienta le pedía rellenar, cuando lo que necesitaba era que alguien le preguntara bien.
Así se siente un proyecto por dentro.

El encargo llega en tres frases y un enlace a Pinterest. Empiezan las preguntas por email. El cliente tarda. El proyecto empieza sin empezar de verdad.
¿Y si, en vez de rellenar un formulario, el cliente pudiera conversar? Contar, a su ritmo, lo que un campo de texto nunca le sacaría.
El cliente responde cuando puede, por texto o voz. Cuenta más de lo que esperabas. Y tú abres un brief que ya tiene sentido, en lugar de un formulario a medias.
No escondemos cómo se hace.
Dolta no finge saber lo que no sabe. Lo que tu cliente dijo con sus palabras queda como declarado. Lo que la IA deduce a partir de ahí, lo marca como inferencia. Lo que falta, lo declara como hueco. Así sabes exactamente qué confirmar antes de empezar.
Esa honestidad no es un adorno: es cómo entendemos el software. Preferimos decirte «esto no lo sé» antes que darte una certeza inventada.
Identidad completa y manual de marca.
Contemporánea, tipográfica, alto contraste.
Falta por definir con tu cliente.
Cómo trabajamos.
Claridad antes que ingenio.
Un brief no tiene que ser bonito. Tiene que entenderse.
El cliente, protagonista.
La conversación es suya. Nosotros solo la ordenamos.
Tu marca, primero.
El brief lleva tu nombre, no el nuestro.
IA honesta.
Marcamos lo que deducimos y declaramos lo que falta. Siempre.
Dolta empieza por el brief. No termina ahí.
El brief es lo primero que se rompe, por eso empezamos por él. Pero el lío no acaba cuando el proyecto arranca: viene la propuesta, el contrato, la gestión del proyecto, la relación con el cliente. Queremos acompañar ese ciclo entero, del primer «hola» a la última entrega, sin que tengas que saltar entre diez herramientas.
Aún no estamos ahí. Vamos paso a paso, arreglando primero lo que más duele.
Hecho en España, pensado para Europa.
Construimos Dolta desde España, con la calma y el criterio que nos gustaría ver en más software. Tus datos y los de tus clientes viven en Europa, bajo el RGPD. Sin letra pequeña.

Si tú también empiezas a ciegas, prueba a conversar.
Dolta es gratis para empezar. Y si quieres contarnos algo (una idea, una queja, lo que sea) escríbenos. Lo leemos de verdad.